Residuos: ataquemos las causas, no las consecuencias.

Cada año llegan unos 12 millones de toneladas de basura a los océanos. Pero aunque se están buscando soluciones para limpiarlos, desde iniciativas de empresas privadas o iniciativas de organizaciones sin ánimo de lucro, la realidad es que son esfuerzos insuficientes para sanear nuestros mares. Por ejemplo, en el caso de la ONG “Clean Up the Oceans”, se calcula que sus barcos consiguen recoger 50.000kg en una jornada normal, lo que significa una media de 2.4 millones de toneladas anuales. Estamos hablando de menos de una cuarta parte de los vertidos en un año.

¿Es realmente esta la solución? ¿No es mucho más interesante actuar sobre la causa directamente y no tener que actuar sobre las consecuencias? 

Cuando entramos en casa y hay una fuga de agua, nuestro primer impulso no es fregar el suelo, sino localizar la fuga y detenerla. Luego ya nos encargamos de las consecuencias, recogemos y secamos el agua. Así lo explica David Katz en su charla para TED: The surprising solution to ocean plastic:

El proyecto Cyklos se basa en esta idea. Está claro que los océanos deben limpiarse, es una gran iniciativa, pero… ¿no es más importante ahora evitar el vertido de plásticos al mar? ¿No es mejor actuar frenando la causa, actuar directamente en el origen de la cuestión? Necesitamos conocer el por qué, el cómo y el desde dónde llega la basura al mar. Tenemos que buscar alternativas, investigar y trabajar en la implantación de medidas que eviten la progresiva e imparable degradación de las aguas y ecosistemas de nuestro planeta. Reducir los vertidos y, con el tiempo, atajar esta gravísima situación.

Actuar en el origen, que es la causa, y actuar también limpiando los vertidos, que son la consecuencia. Solo así conseguiremos salvar nuestros océanos.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *